La misma realidad: Uno de cada cuatro jóvenes cree que la mujer debe quedarse en casa

lunes, 10 de noviembre de 2014

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Hace algunos días se publicó en el diario El País una noticia que para mi deja mucho que desear, habla de Violencia de Género, tema con el que me siento muy sensibilizada, en al artículo se exponen datos de estudios realizados recientemente, después de leerlo, me gustaría preguntarle a las personas que están trabajando este tema ¿qué está fallando? ¿realmente se está haciendo algo? o ¿estamos tratando con el mismo perro pero disfrazado con diferente collar?

A continuación os dejo el artículo para que vosotros/as opinéis acerca del tema, quedándonos con números, datos, cifras,... que esconden una realidad que sigue siendo la misma, que no cambia, aunque muchos/as creen que están haciendo algo...


http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/11/03/andalucia/1415042689_792407.html

¿Cambiarías algo de tu cuerpo?

viernes, 7 de noviembre de 2014

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Se hizo un experimento donde le preguntaron a 50 personas que, si pudieran, ¿qué cambiarían de su cuerpo?. Entre las 50 personas preguntadas, había adultos y niños/as, lo sorprendente es cómo de diferente son unas respuestas y otras, teniendo en cuenta la edad. 

¿En qué momento dejo de gustarnos la piel que cubre nuestro cuerpo?

Diarios de la calle

miércoles, 29 de octubre de 2014

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Temas: Educación, sistema educativo, profesorado, alumnos/as, integración, racismo, clase de alumnos/as avanzados, color de piel, bandas callejeras, perseverancia, envidia, objetivos...

En la película de esta semana están presentes todos los temas nombrados anteriormente, unos más visibles y otros más invisibles.
Todo empieza con la llegada de una profesora nueva a un instituto donde hay "privilegios" para unos/as y "barreras" para otros/as. A esta profesora, por ser nueva, le toca la clase de integración donde se encuentra con alumnos/as, un tanto especiales, pertenecen a culturas diferentes y debido a ello tienen dificultad para relacionarse entre ellos/as. Por otro lado, estas diferencias se acentúan aún más porque estos/as alumnos/as son "invisibles" para el profesorado del centro, no esperan nada de ellos, únicamente que abandonen sus estudios, dejando de este modo de ser un problema para el/la docente. 
Enfrentándose a todas estas dificultades, la profesora toma las riendas del aula y decide marcarse un objetivo: transmitir conocimientos y despertar la curiosidad por aprender en aquellos/as alumnos/as que tiene delante. Utiliza métodos divertidos, atrevidos; empatiza con los/as jóvenes, intenta comprender la situación de cada uno/a de ellos/as, y después de luchar contra muchos obstáculos consigue su meta. 

Si tengo que quedarme con una frase de la película, elegiría la escena en la que ella está hablando con su pareja, ésta le dice que no importa lo que quiera ella, que por eso no va a pasar; ante esto, ella responde: "¿por qué no?"

Efectivamente, y por qué no, por qué no intentarlo, por qué quedarse con las ganas, por qué quedarse con la duda de qué hubiera pasado si lo llego a intentar,... Creo que es una respuesta muy acertada, ya que anticiparse a lo que puede o no pasar es un error, no lo sabemos, no sabemos si ganaremos o perderemos si no lo intentamos nunca. Es importante desechar todos los comentarios que frenen a nuestros sueños, nuestras metas, nuestros objetivos; si queremos algo tenemos que ir a por ello, a lo mejor, al principio, no sabemos cómo, pero eso no importa, lo importante es no rendirse, ya que no será fácil, pero con constancia, perseverancia y poquito de paciencia, nada es imposible.



Confía en ti.

El club de los poetas muertos

domingo, 26 de octubre de 2014

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Hace ya tiempo que quería ver esta película, no sabía cuál era su temática, pero me llamaba la atención su título, me gusta la poesía, considero que es un arte, para algunos/as muerto, pero para mí no; creo que a través de la poesía el alma habla, puede manifestarse en su estado puro.

Por otro lado, también me llamaba la atención uno de sus actores, Robin Williams, para mí, un artista, el cual hacía de la interpretación otro arte.
Después de ver la película corroboro que me ha encantado. Me ha gustado ver cómo el profesor ayuda a sus alumnos a que no caigan en el "borreguismo", en la colectividad ensordecedora que anima al alumnado a abandonarse como persona que piensa, que busca su verdadero yo.

La mayoría de los/as profesores/as de hoy en día no se centran en las características individuales de sus alumnos/as, siguen un modelo de enseñanza, sin sopesar que hay alumnos/as que no se adaptan, se aburren, abandonan sus estudios, los etiquetan de vagos, inquietos, lentos, hiperactivos,...


Recuerdo el caso de una niña a la que tacharon en el colegio de inquieta y nerviosa. Los profesores le recomendaron a su madre que la llevara al psicólogo par que le tratara su problema de inatención. El terapetua nada más verla le dijo a su madre que abandonara la sala y dejaran a sola a la niña; antes de salir, el psicólogo encendió una radio y le dio volumen. Fuera, madre y terapeuta, observaron a la niña, la cual bailaba e interpretaba la música con su cuerpo. El profesional le dijo a su madre que su hija no tenía ningún problema, su hija era una artista.
La mujer apuntó a la niña a una escuela de danza y hoy en día es una de las bailarinas y coreógrafas más famosas por haber diseñado coreografías de musicales muy relevantes. (Gillian Lynne).

En algunas ocasiones los/as padres/madres se olvidan de observar a sus hijos/as, cegados por una sociedad que sólo premia a títulos y titulados/as, pero que en muy pocas ocasiones premia a profesionales de verdad, a aquellos/as que aman su profesión, la que nace dentro y manifiestan fuera, aquella que está movida por una motivación intrínseca, la motivación que presenta el profesor estrella de la película.

No hay que olvidar que...

"El secreto del éxito está en hacer lo que realmente te gusta, 

los premios y renombres quedan en segundo plano."

La mala costumbre.

martes, 21 de octubre de 2014

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Tenemos la mala costumbre de buscar culpables, siempre buscamos a alguien para responsabilizarlo de nuestros errores, de nuestras faltas, de nuestra ignorancia. Parece que si le echamos la culpa a alguien nos sentimos menos mal, el error ya no nos afecta tanto, total nosotros no podemos "mandar" sobre los demás, si el error depende de otro...

Cuando nos equivocamos, nos sentimos mal, y como sentirse mal no nos gusta, buscamos desesperadamente una razón, un motivo, externo a nosotros, para darle una explicación, no tan lógica como nos gustaría, pero una explicación. 

Todo empieza desde muy pequeños, si nos detenemos por un instante y analizamos lo que nos decíamos a nosotros mismos cuando suspendíamos en el colegio, ¿quién tenía la culpa? La frase era "la profesora me ha suspendido", pero si ocurría lo contrario, ... el que aprobaba era yo, ¿no? ¿Lo recordáis? 

Poco a poco hemos ido aprendiendo a responsabilizar a los demás de aquello que era nuestra responsabilidad. Por ejemplo, cuando una relación se acaba, en la mayoría de las ocasiones ambas personas integrantes de aquella relación buscan un motivo por el cual aquello terminó, la persona que es dejada responsabiliza a la otra de que: "no lo ha querido lo suficiente", "pedía mucho", "no le bastaba con lo que tenía", "siempre estaba de mal humor", "lo ha engañado", etcétera, etcétera, etcétera, y así infinidad de "excusas" para no darse cuenta que el motivo de la ruptura es muy simple "No funcionaba", así, simple, sin necesidad de buscar culpables, sin necesidad de condenar a nadie. Y cuando dos personas discuten, ¿qué ocurre?, están constantemente echándose el balón al tejado ajeno, y no para construir, sino para destruir, no buscan una solución, buscan liberarse de la culpa.  

"Porque excusar y acusar, no libera, 

sino que condena"



Y para ti... ¿qué es la felicidad?

domingo, 5 de octubre de 2014

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Yo podría definir la felicidad como la libertad para hacer lo que quieras en cada momento. Hay que ser consciente que eso es difícil ya que vivimos en una sociedad con sus normas y sus protocolos, pero dentro de esta sociedad siempre podemos construir nuestro propio mundo en el que entre todo aquello que nos enriquezca, y salga todo aquello que nos limite, que nos reste, que no nos complemente y no nos aporte nada nuevo, positivo.

Creo que la felicidad, la búsqueda de la felicidad, ha vivido siempre con el ser humano. Desde el principio de la humanidad siempre ha luchado y ha vivido buscando su felicidad. Al principio era muy básico, comida, bebida, sexo y todo aquello que satisficiera sus necesidades, las más básicas. Con la evolución de la humanidad, estas necesidades han ido definiéndose, son más abstractas y más difícil de conseguir, de alcanzar; sobre todo porque siempre nos vamos por el camino equivocado, pensamos que la felicidad está fuera de nosotros, en lo material, que la felicidad depende de otras personas, es en ese momento en el que debemos parar, detenernos y pensar que es un error, que siempre que nuestra felicidad esté fuera, que dependa de otros, nuestra felicidad está en peligro. Es inestable y tambalea.




Por otro lado, con el paso del tiempo hemos confundido términos que hacen que seamos "infelices" o al menos, que no seamos tan felices como creemos merecer. Confundimos nuestras necesidades para vivir, aquellas sin las cuales nuestra vida acabaría, hago referencia a la comida, bebida y protección climatológica; con nuestras preferencias, nuestros deseos, por ejemplo, hay personas que piensan que sin un bonito coche no podrían vivir, sin una casa grande no podrían vivir, si no consiguen tener pareja no serán felices nunca,... todo lo anterior no es una necesidad sin la cual no se pueda vivir, ya que hay personas que no tienen coche y viven, hay personas que tienen una casa "normalita" y viven, hay personas que nunca tienen pareja y viven,... y sobre todo, todas estas personas viven felices, porque la felicidad no está en lo que tienes, en lo que posees, la felicidad no se mide, no se calibra, la felicidad no es cantidad, sino es calidad, es momento vivido intensamente. Creo que hay que aprovechar todas las oportunidades que nos da el día a día, oportunidades para respirar, para disfrutar, para llorar y reír, para compartir nuestro tiempo con las personas que apreciamos, para echar de menos a las que ya no están, para decidir si salen o no, de nuestra vida, las personas que están de más, para bailar, cantar, soñar, para tener pesadillas y tomar la decisión de no volverlas a vivir, para aprender, para crecer....

Y sobre todo, tener siempre presente que la felicidad no es algo perenne, algo estable, es un estado, es una actitud. Si estamos dispuestos a ser felices seremos felices, lo conseguiremos.

"Nunca antes... " o "Es la primera vez que..." ¿Qué eliges?

lunes, 29 de septiembre de 2014

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He observado que cuando nos enfrentamos a una situación nueva nos lanzamos mensajes a nosotros/as mismos/as que condicionan la experiencia que estamos a punto de vivir. 

Ante dicha situación hay dos comentarios que se repiten muy a menudo, unos/as se dicen "nunca lo había hecho", otros/as al contrario piensan "es la primera vez que lo hago". A simple vista son dos comentarios válidos y neutros, pero si los analizamos nos daremos cuenta que dependiendo del mensaje que te lances a ti mismo, esa experiencia nueva podrá ser más positiva o negativa. 

Ante el comentario "nunca lo he hecho", "nunca he estado aquí", "nunca lo he probado", "nunca he conocido a personas así", etc, se esconde una connotación negativa que manda al cerebro un mensaje de miedo, la palabra nunca es de origen negativo, si nos enfrentamos a una situación nueva después de lanzarnos este mensaje, la viviremos con miedo, las descubriremos desde el temor, el temor a descubrir algo que no controlemos, algo que es novedoso para nosotros/as y que por lo tanto no dominamos, que se escapa de nuestras manos. El "nunca" nos predispone a equivocarnos, pensamos que como "nunca antes lo hemos hecho" no nos va a salir bien, vamos a errar en el intento y por consiguiente nos sentimos mal, incluso antes de intentarlo; pensamos que como "nunca antes lo hemos probado" no nos va a gustar, nos va a resulta raro, extraño, y ese "nunca" no nos va a permitir descubrir sabores, olores, texturas nuevas que pueden llegar a ser maravillosas para nuestros sentidos; pensamos que como "nunca antes hemos estado en ese lugar" nos vamos a sentir incómodos, fuera de nuestro sitio de confort y fuera de nuestra burbuja, la que nos "protege" de lo desconocido, y más bien, es la que nos impide descubrir paraísos extraordinarios. 

En cambio, si nos decimos "es la primera vez que lo hago", "es la primera vez que lo pruebo", "es la primera vez que estoy aquí",... nos estamos dando la oportunidad de equivocarnos, sorprendernos, asustarnos, emocionarnos, le estamos dando cabida a un montón de sentimientos, tanto positivos como negativos, y todos válidos, como es la primera vez, no sabemos cómo va a salir, cómo vamos a reaccionar, si nos va a gustar o no, si vamos a repetir, si la segunda vez saldrá mejor o peor,... Detrás de este pensamiento, se esconde la emoción de descubrir algo nuevo, ante esta idea estamos llenos de energía, la cual nos ayuda a estar alerta ante cualquier novedad, y la situación en sí misma, es novedosa, ya que es la primera vez que la estamos experimentando. 

Después de esta breve reflexión, me pregunto cuál será tu mensaje ante la próxima vez que algo nuevo experimentes, ¿te quedas con "nunca antes lo había hecho" o mejor eliges "es la primera vez que lo hago"?

Las primeras veces cuestan, pero dan oportunidad a que haya una segunda vez; los nunca predisponen a que cuesten y no dan cabida a segundas oportunidades.