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Lágrima

lunes, 11 de agosto de 2014

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Realmente no sé si los peces lloran o no, sé que yo lloro, que los que están a mi alrededor, de vez en cuando, lloran, sé que hay niños y niñas que lloran, y que los ancianos lloran cada vez menos, sé que cuando alguien llora hay personas que se ríen, hay otras que dicen que llorar es de débiles, otras tantas aconsejan que no es necesario llorar, que llorar no va a solucionar el problema y que tampoco esas lágrimas harán que el dolor sea menos dolor.

Cuando vemos a alguien llorar sentimos pena, sentimos rabia, sentimos curiosidad, pensamos que llorar es algo que hay que hacer en la intimidad, donde nadie nos vea, donde nadie se cuestione por qué lloramos; pero se nos olvida que llorar es el acto más humano que existe desde que el hombre es humano, es decir, desde siempre, se nos olvida que llorar es una forma de expresar lo que sentimos o lo que ya no podemos sentir, a través de las lágrimas ponemos palabras a nuestros más profundos sentimientos, se nos olvida que cuando nacemos, debemos de llorar para empezar a vivir, por eso, cuando vemos a alguien llorar no debemos pensar que sus lágrimas le están restando vida, la lágrima es vida en sí, si lloramos es porque sentimos y si sentimos es porque hay algo que nos importa mucho, algo por lo que merece la pena seguir.

Alguna vez te has preguntado si los peces lloran

sábado, 4 de enero de 2014

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Es absurdo pensar que los peces pueden llorar, pero... ¿y si lo hacen?, ¿y si lloran?. A lo mejor en algún momento lloran y esas lágrimas pasan desapercibidas ante nuestros ojos, porque pensamos que es algo imposible, algo que no tiene cabida en nuestra realidad, en nuestro día a día. Y en ese instante, en ese momento en el que miramos hacia otro lado, es cuando más nos necesitan, necesitan una palabra de consuelo, una mirada de compasión, una caricia de alivio, o simplemente saber que estamos ahí, sin juzgar, sin preguntar, sin decir palabra alguna, pero a su lado, cerca, para lo que necesiten.